bvl
BVL: Bolsa de Valores de Lima. Mercado bursátil limeño. Reúne a empresas peruanas y extranjeras de diversos sectores: mineras, financieras, industriales, etc.
Las apuestas para la BVL
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Por Gonzalo Carranza B.
Si usted es de los que, luego de la caída de la BVL el lunes pasado, pensó que se venía el Apocalipsis bursátil y debía poner su dinero a buen recaudo lo más lejos posible de ella, tal vez deba pensarlo de nuevo. Si es, por el contrario, de los que se convencieron de que la BVL es infalible luego de que ésta recuperase todo lo perdido en las tres jornadas siguientes y, por lo tanto, va a doblar su apuesta en ella…bueno, quizás también deba detenerse a pensarlo. La semana pasada, luego de las idas y vueltas bursátiles,
Semana Económica decidió dedicar su historia de portada a tratar si la BVL estaba “cara o barata” y a mirar qué perspectivas tendrían sus principales sectores. Leerla le podría dar algunas claves antes de tomar cualquier decisión de inversión.
Lo primero en lo que coinciden los expertos bursátiles (ya sean gerentes de inversiones o de análisis) es que si bien el alza iniciada en marzo tenía fundamentos claros, como el rebote en el precio de los
commodities o la menor percepción de riesgo hacia las economías emergente

s, es muy probable que aquella haya llegado a niveles superiores al real valor de la BVL. Sin embargo, en una plaza bursátil pequeña, poco líquida y muy expuesta a los
commodities como la peruana, ello es un comportamiento habitual: los ascensos y las caídas son más pronunciadas que en otros mercados.
Ahora bien, existen dos elementos que podrían indicar la ausencia de una burbuja similar a la que reventó en el 2007 (y que fuera advertida en SE 1071). El primero de ellos es la ausencia de los inversionistas retail menos sofisticados, esos que, hace dos años, entraron a la BVL “al final de la fiesta”. Al menos por el momento, el crecimiento en los montos negociados, aunque importante, no iguala a lo que se experimentó entre el 2006 y el 2007, cuando, coincidentemente con el inicio del sistema multifondos de las AFP, millones de dólares invertidos en fondos mutuos y en aportes no previsionales a los fondos de pensiones debieron buscar alternativas de inversión en la renta variable local. El segundo motivo es que la BVL puede ser, como se dice a diestra y siniestra, la bolsa más rentable del mundo si su crecimiento se mide en términos absolutos, pero si se compara su trayectoria con la de la mayoría de otras bolsas se puede ver que en realidad ha hecho lo mismo que éstas: volver a su estado pre setiembre del 2008, caída de Lehman Brothers y pánico global ante la perspectiva de una nueva Gran Depresión.
En cuanto a la mirada sectorial a la BVL, siempre es arriesgado hacer predicciones, pero algo parece claro (incluso, obvio): las acciones vinculadas a la demanda interna probablemente le ofrezcan una perspectiva menos volátil que las vinculadas a los commodities. Así, por ejemplo, las perspectivas sobre el precio del cobre y de las acciones vinculadas a este metal (como las de Cerro Verde y Southern) lucen negativas, luego de que, para observadores como Citigroup, la subida de este metal haya superado largamente su techo. Mirando hacia dentro, por otro lado, las acciones de bancos y holdings financieros lucen como una buena apuesta, sobre todo si la situación de sus pares en EEUU y Europa continúa mejorando. Las azucareras –vedettes mediáticas del último rally– podrían también tener perspectivas positivas, sobre todo ante la inminente venta de la participación del Estado en Pomalca y Tumán.