Exportaciones: Durante los últimos años, el incremento de las exportaciones peruanas ha sido respaldado por los productos mineros, agroindustriales y pesqueros. Esto ha tenido un impacto positivo en el crecimiento del PBI y la reducción del desempleo.
Hace tres años Universal Textil comenzó a exportar un 3% a Brasil; hoy, el 25% de sus exportaciones totales llega a ese país. Sin embargo, la empresa vinculada al grupo Romero sigue apostando por su mercado natural –el local– a pesar de que la crisis ha hecho retroceder un 30% al sector.
POR ANDREA BARACCO

Este año ha sido complicado para todos por la crisis internacional. El Perú sintió un doble efecto porque exporta textiles e importa textiles, y los importadores se encontraron con muchos pedidos para un mercado que se estaba reduciendo.
Las cifras generales de la industria textil decayeron en un 30%. Pero, a diferencia de crisis anteriores, esta vez las empresas han estado mejor preparadas y así se evitaron las quiebras. Aquéllas se manejaron de forma muy sólida y, aunque han perdido ventas, nada ha pasado que ponga en peligro a la industria textil en general.
En octubre, las exportaciones se redujeron 29% entre textiles y confecciones. Particularmente afectada estuvo la confección de prendas con tejidos planos, cuyas exportaciones bajaron en 50%, mientras que las de prendas de punto se redujeron en 29%. Las importaciones en prendas no bajaron, subieron en cifras menores a las que venían creciendo. Las importaciones de enero a octubre de textil básico (fibras hilados y telas) bajaron un 29%, pero en prendas de punto subieron 10%; en prendas planas, 2%; y en otras confecciones, 7%.
En nuestra empresa las ventas hacia fin de año van a caer como 28%, pero lo importante es que hemos manejado muy bien la caja y hemos logrado cancelar deudas con el sistema financiero por US$6 millones. Hemos amortizado casi la mitad de la deuda de la empresa en un año complicado, gracias al manejo de inventarios, de cuentas por cobrar y a una reducción de gastos operativos de alrededor de 15%. Así logramos pasar el año crítico y vemos que el próximo será uno con signos de mejora, aunque todavía frágil. No se va a recuperar a lo que antes era el negocio.
Nosotros trabajamos con poliéster que viene del petróleo, la viscosa que viene de la madera y algodón peruano. Todo ha subido, pero las cosas se van acomodando. En el mercado de exportación, hace tres años exportábamos pantalones de poliéster viscosa, mientras que hoy prácticamente toda nuestra exportación es de pantalones de algodón pima.
Hemos optado por los productos de valor agregado, lo que nos ha permitido subir el precio promedio en 50%. Hace cuatro años nuestros precios promedio eran de US$9 y hoy llegan a US$13, pues tenemos mayor capacidad para hacer productos diferenciados. Trabajamos full package, desde hilado hasta acabados, con marcas importantes como Polo, Dillards y JC Penney. Con Lacoste estamos en conversaciones.
Los mercados de EEUU y Europa han estado creciendo y también hemos crecido en forma importante con productos de alto valor agregado en Brasil, donde empezamos hace tres años.
Se ha vuelto muy importante en volumen, pero aun más en el desarrollo del producto. Los brasileños manejan un muy buen diseño; trabajar para ellos nos ha ayudado para ofrecer productos a otros mercados.
El tipo de cambio brasileño favorece mucho a la importación, pero desfavorece a los costos internos, por lo que a la industria textil brasileña ya le es más difícil competir con nosotros. Un tipo de cambio de 1.70 reales por dólar vuelve muy caros a artículos que hace algunos años empleaban un tipo de cambio de 4. Todos estos pantalones están a precio público de 260 reales, unos US$150 a los que todavía pueden venderse.
Cabe indicar que a Brasil entramos a trabajar con marcas locales como Richard y Brooklyn, las cuales son muy exigentes. Me recuerdan un poco a las italianas.
Este año Brasil justificará como un 25% de nuestras ventas al exterior. Comenzó con 3% y ha ido creciendo. Después de EEUU, sería el segundo mercado de exportación.
Ahora, nuestro principal mercado en venta de telas es el nacional, donde se vende el 80% del producto, mientras que en la venta de prendas sólo el 10% se vende en el Perú y el resto se exporta.
El mercado nacional ha sufrido la crisis, pero el principal problema ha sido la importación indiscriminada de telas de poliéster viscosa de la India. De la China no se importa porque tienen medidas antidumping.
En el 2001, de la India se importaban 300,000 metros al año, pero el 2008 cerró con 4 millones de metros. En el mercado nacional, ya se importa lo mismo que Universal Textil vende.
Nuestra empresa presentó al Indecopi (junto con la Sociedad Nacional de Industrias) un expediente antidumping contra las telas de poliéster viscosa de la India. El Indecopi encontró preliminarmente que un 82% de éstas operan con dumping. Teóricamente, después de enero podríamos pedir medidas provisionales.

En lo textil, no hay gran preocupación, pues estos productos no están en el TLC. Hasta podría transparentar una situación que ya ocurría desde antes, pues hay un Acuerdo de Cooperación Aduanera. En el 2001, se importaban unos US$35 millones y en el 2008, US$160 millones, y sigue la tendencia. El 75% de las importaciones de prendas de vestir en el Perú ya proviene de China, por lo que con el TLC se mantendría igual.
Los precios son tan bajos que el Perú importó de China de enero a octubre cerca de 130 millones de prendas a unos US$1.49 por prenda. Pero la diferencia se ve en que el Perú exportó prendas de vestir, de enero a julio del 2009 a US$6.12 en promedio.
Así es. Ya pasó en Chile, el retail destrozó la industria textil y acá se va por el mismo camino. José Luis Peroni (presidente del comité de prendas de la Sociedad Nacional de Industrias) mostró en una conferencia de prensa que sólo el 25% de las prendas en el Perú son peruanas, el resto es importado básicamente de China. Hemos perdido mercado peruano por culpa de las importaciones subvaluadas y contrabandeadas de las grandes tiendas que no fueron controladas por aduanas.
En el 2004 hubo una salvaguardia de prendas. En el 2003, importaban desde China US$63 millones y en el 2004 bajó a US$5 millones. Las importaciones subieron de nuevo apenas se terminó la salvaguardia.
Este año, sin embargo, los exportadores han reorientado sus ventas al mercado local. Hay varios textileros que han tomado la decisión de integrarse hacia el retail. Entiendo que Camones también está en ese camino. Somos demasiado grandes para abastecer nuestras propias tiendas. Ahora, si bien el retail puede ser una opción, no es la única ni la final.
En el mercado nacional tenemos cuatro distribuidores que manejan nuestra línea Polystel y vendemos directamente una porción pequeña. Tenemos nuevas líneas que trabajamos directamente, una con lana llamada Lord Windsor –marca de telares lanzada hace un mes– y la clásica Polystel que trabajamos con los distribuidores.Para la temporada de invierno a partir de febrero lanzaremos telas de Polystel afraneladas.
En una primera etapa Topytop abrió tiendas para vender sus saldos, pero hoy es uno de los principales importadores de prendas. Definitivamente, el sistema ha cambiado.
Estamos perfilando a la empresa hacia el algodón con acabados finos. Evaluamos inversiones porque en el 2009 no las hicimos por la crisis. En el 2010 queremos retomar inversiones dirigidas a productos con alto valor agregado. Además de pantalones de algodón estamos entrando al negocio de camisería fina, en el que estamos invirtiendo en hacer camisas inarrugables de 100% de algodón. Hay varias adquisiciones de maquinarias que están todavía en estudio para seguir creciendo en el negocio algodonero.
Vamos a seguir en EEUU y estamos viendo el mercado canadiense con buenos ojos por el TLC. También en Europa, sobre todo en España, hemos desarrollado contactos importantes y esperamos abrir mercados en el corto plazo.
También estamos viendo la posibilidad de hacer uniformes para el ejército de algún país extranjero. Hace algún tiempo hicimos los uniformes para la policía de Nueva York.
Los TLC son importantes pero no debe descuidarse el mercado nacional, que es nuestro mercado natural y en el que estamos perdiendo una lucha contra los chinos.
SUMILLA
“Hemos perdido mercado peruano por culpa de las importaciones subvaluadas y contrabandeadas de las grandes tiendas”
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