Importaciones Perú: Sufrieron una caída durante el 2009. Durante los últimos meses están mostrando una recuperación.
Nuevos retos para el sector textil peruano
El sector textil ha puesto sus esperanzas en que la ampliación del ATPA incluya a las confecciones para lograr revertir la caída de las exportaciones registrada desde el 2001. No obstante, este efecto podría ser pasajero, ya que en el 2005 se producirían dos eventos que desalentarían la demanda estadounidense (principal destino de exportación) por productos peruanos: la culminación de las restricciones por cuotas a las importaciones de textiles chinos, lo cual significaría que ellos podrían incrementar el volumen exportado a EEUU, y el inicio de la vigencia del Acuerdo de Libre Comercio de las Américas (ALCA). ¿Qué harán los empresarios textiles peruanos para enfrentar la competencia futura?
Los buenos tiempos que atravesaron muchas empresas de textiles y confecciones peruanas por la bonanza de la economía norteamericana llegaron abruptamente a su fin el año pasado: las exportaciones de estos productos cayeron en 6.4% con respecto a las del año anterior, tras haberse incrementado de US$320 millones en 1993 a casi US$700 millones en el 2000. Y a pesar de que la demanda de EEUU ha empezado a mostrar signos de recuperación este año, las exportaciones de textiles y de prendas de vestir cayeron en el primer trimestre 28.9% y 8%, respectivamente, con relación al mismo período del año anterior. “Los efectos de la recuperación de la demanda estadounidense se empezarán a sentir gradualmente desde abril, pues los pedidos para finales de año han empezado a incrementarse ligeramente”, señala Frederik Horny, gerente general de Creditex.
Pero la menor demanda del año pasado por productos peruanos no fue sólo producto de la desaceleración de la economía estadounidense, sino también de la entrada en vigencia del Acuerdo de Libre Comercio del Caribe (CBI), que implica que desde el año pasado las prendas de vestir de los países pertenecientes a esta región ingresan a EEUU libres de aranceles. Este hecho ha restado competitividad relativa al Perú y para Carlos Castro, gerente general de Industrias Ne- ttalco, los efectos de las mayores presiones competitivas son notorios: el precio promedio por cada prenda ha caído de algo más de US$5 en 1996 a menos de US$4 (ver gráfico). En este sentido, Estevan Daneliuc, gerente general de Topy Top, indica que, en los últimos trimestres, la mayor demanda por private labels (marcas propias) de los grandes almacenes ha mejorado en detrimento de las grandes marcas como Polo, Nautica, Ralph Lauren, entre otras. “Lamentablemente, en las private labels y en las prendas básicas los márgenes suelen ser mucho menores”, apunta. Ello, por ejemplo, afectó las ventas de empresas cuyos nichos son prendas de alta calidad como Textil San Cristóbal (TSC) y Nettalco.
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¿Fin del boom exportador textil?
Fuente: Aduanas |
Un problema adicional es que esta coyuntura se ha presentado cuando el sector se encontraba sumamente apalancado. Si bien algunas empresas mantienen niveles de endeudamiento bajos, una muestra de ocho empresas que cotizan en bolsa demuestra que, durante los últimos años, éstas destinaron en promedio cerca del 9.5% de sus ventas a gastos financieros. El año pasado, esas mismas ocho empresas arrojaron pérdidas por US$5.2 millones, principalmente a raíz de los resultados del último trimestre. Asimismo, son conocidos los casos de empresas que han ingresado a procesos de reestructuración, como Cofaco, TSC, Consorcio Textil del Pacífico, así como otras que están atravesando situaciones financieras poco holgadas.
En esta coyuntura, la ampliación del ATPA es considerada como un hecho vital para las empresas del sector, pero no suficiente para asegurar el crecimiento de largo plazo, pues ahora los retos son mayores.
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Andean Trade Preference Act (ATPA) El más favorable El menos favorable Texto intermedio Según Exporamérica, se espera que de la conciliación se obtenga un texto que incluya dentro de los beneficios arancelarios: a las confecciones elaboradas con insumos andinos, pero con una cuota de 130 a 160 millones de m2 de prendas, algo superior al volumen que actualmente exportan los países andinos (entre 100 y 110 millones de m2 de prendas); a las confecciones elaboradas con hilados de EEUU con una cuota de 70 millones de m2 o más; y a las prendas elaboradas con telas estadounidenses, con alpaca o llama sin cuotas. Los empresarios vinculados al sector nacional de confecciones consideran que es de vital importancia que se logre incluir dentro de los beneficios arancelarios del ATPA a las confecciones elaboradas con insumos andinos, ya que la industria peruana de prendas de vestir está integrada verticalmente y esto le permite responder con mayor velocidad a los tiempos de entrega. “Traer los insumos de EEUU perjudicaría nuestra capacidad de respuesta a los pedidos de nuestros clientes”, señala Daneliuc. Luego de la aprobación del texto final de la ley vendrá un proceso de calificación como país beneficiario. Según Calmet, este proceso podría tomar algún tiempo, motivo por el cual se está elaborando la fundamentación necesaria para reducir los plazos lo más que sea posible. Calmet señaló que el Perú deberá cumplir ciertos requisitos como: el respeto de las normas laborales, participación activa en las negociaciones del ALCA, cumplimiento de los compromisos con la OMC en materia de propiedad intelectual, de lucha contra el narcotráfico, de claridad de las normas nacionales de compras estatales, entre otros. Los temas que aún no están claros son los referidos a materia laboral y a las compras estatales. |
Según estimados de Exporamérica, el lobby de los confeccionistas peruanos que exportan a EEUU, la aprobación del ATPA generará que las exportaciones de confecciones a ese país alcancen los US$1,000 millones en el 2005. El año pasado se exportaron US$500 millones en prendas de vestir.
De hecho, la competencia china ya se empieza a sentir. De acuerdo con recientes reportes, desde que entró en vigencia en enero pasado la tercera fase de eliminación de cuotas textiles (que implica un 65% de la eliminación de cuotas totales), se observa un importante despunte de las exportaciones chinas de prendas de vestir y textiles a EEUU.
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En caídaEn los últimos años las presiones competitivas desatadas por países del Caribe y Asia han generado una importante reducción en el precio promedio de las prendas de vestir de exportación.
*Promedio enero-marzo de cada año Fuente: Aduanas |
Por si fuera poco, el recientemente promulgado Farm Bill, norma estadounidense que incrementó los subsidios agrícolas en más del doble con respecto al paquete de 1996, representa una amenaza más para los productores algodoneros locales y puede debilitar el cluster textil. Actualmente, más del 50% de la demanda nacional de algodón es abastecida por producción importada, y países como China e India han desarrollado importantes inversiones en investigación y desarrollo para incrementar la productividad con semillas de algodón de mejor calidad. Adicionalmente, han logrado integrar su producción algodonera a sus hilanderas, fabricando hilados altamente competitivos.
¿Qué hacer? “Ante los dos hechos que se vienen para el 2005, las estrategias que deben seguir las empresas son las de siempre: flexibilidad y aprovechar la integración vertical de la industria para cumplir con pedidos así como la cercanía a EEUU frente a competidores más distantes como China y Pakistán”, dice Daneliuc. Castro considera que la estrategia debe centrarse en determinar nichos de mercado específicos en los que los productos peruanos se diferencien por calidad y servicios, justificando así los mayores precios que éstos implican. Mitre señala que las inversiones que realizaría su empresa serían muy cautelosas y se darían luego de copar la capacidad instalada ociosa que tienen actualmente (35%).
Además, frente a la menor demanda por prendas para segmentos de altos ingresos, TSC se está esforzando en diversificar su oferta y fabricar prendas más económicas, pues el año pasado tuvo una caída muy importante en pedidos de prendas premium, señala Carlos Ramírez, su gerente general (SE 820). Nettalco, en cambio, apuesta por mantener su nicho, a pesar de la caída en pedidos de prendas de alta calidad, y está a la espera de una mayor recuperación de la economía norteamericana, anota Castro.
“Diversificar nuestra oferta a productos de menor calidad requiere de cambios en los procesos de control de calidad y, en general, una filosofía distinta en la producción; no se puede conciliar en una misma planta industrial la producción de confecciones de alta y de baja calidad”, precisa.
“El problema que hemos afrontado el último año nos ha empujado a que afiancemos la decisión de ampliar nuestra cartera de clientes y buscar nuevos mercados”, señala Horny. En la misma línea, Daneliuc comenta que el 80% de las confecciones se dirige hacia EEUU, pero que se podría reducir ese porcentaje a 60% e incrementar la cobertura de Europa. Ciertamente, ello es difícil dada la debilidad del euro, la lejanía y las características menos “consumistas” del europeo. En tal sentido, “siempre seremos abastecedor naturales de EEUU, así como Turquía y Portugal lo serán de Europa”, concluye Daneliuc. Para Badis Kouidrat, gerente de Devanlay Perú, las empresas peruanas deben explotar el mercado europeo; por ejemplo, “se debe tener en cuenta que los tiempos de entrega de Shangai a Europa son similares que los de Lima a Europa”.
Lo lamentable es que los riesgos no sólo vienen de afuera, sino también de adentro. Mitre y Diego Calmet, abogado del estudio Aurelio García Sayán, coinciden en que el gobierno peruano deberá poner reglas de juego claras que permitan atraer inversiones en el sector. “No queremos que después de tanto esfuerzo para lograr la ampliación del ATPA los inversionistas decidan irse a Colombia o Ecuador”, señala Calmet. Agrega que si el Perú logra captar inversiones y formar un cluster textil competitivo, el golpe del 2005 será menor. La industria textil es sumamente intensiva en mano de obra y funciona a través de pedidos, que en algunas épocas son más grandes que en otras. Por ello, las rigideces laborales que está creando el Congreso mediante promulgación de leyes pueden ser un factor negativo para que se logren atraer las inversiones necesarias: “si los pedidos se reducen ¿qué se hace con la gente contratada?”, advierte Calmet.
En este aspecto, las propuestas van desde reducir los sobrecostos laborales hasta trabajar en la mejora de la competitividad del sector agrícola. Las exportaciones textiles representan casi el 30% de las exportaciones no tradicionales y generan en forma directa casi 150,000 empleos. Según Daneliuc, por cada millón de dólares exportado se generan 70 puestos de trabajo.
Patricia Rojas/Sebastián Otero
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